
Gloria Icela Carrillo Vallejos – Chile
Antropóloga

Nicolas Philippe – Francia
Comercio Exterior
-Recuperar y valorar a traves de un trabajo participativo con los propios actores la historia e identidad de distintas comunidades locales.
-Formar miembros activos y comprometidos con la conservación, valoración y desarrollo de su comunidad local.
-Fortalecer el diaologo intergeneracional.
1. Recuperación de historia local:
Esto consiste en que niños y niñas, jóvenes y adultos puedan conocer y recuperar parte de su memoria histórica, ya que hoy en día es necesario que esa historia local sea recuperada y conocida por aquellas personas que habitan y forman parte de ese determinado territorio. Esta recuperación sirve para valorar su comunidad y entorno frente a otros diferentes. Es por esto que creemos en el supuesto de que al identificarse con su cultura y sentirse parte de ella, las personas de esa comunidad local presentan una actitud de respeto y valoración hacia su patrimonio cultural –documentos escritos y/o orales (cantos, poesía, discursos, mitos, leyendas), fotografías, artesanías, entre otros- y patrimonio natural –flora y fauna presente en el entorno local, ecosistemas significativos, entre otros.
2. Metodología de aprendizaje
Se utiliza una metodología activa-participativa donde los participantes de los talleres cumplen un rol principal, siendo ellos quienes desarrollan cada etapa del trabajo de recuperación histórica, son ellos quienes investigan, recopilan las distintas informaciones, y quienes sistematizan de diferentes formas esa historia recopilada.
Creemos que es importante que las personas de la comunidad local cumplan este rol activo dentro de una investigación histórica, ya que son ellos quienes deben recuperar su historia, ya que eso les permite tener un acercamiento mas profundo y familiar frente a su identidad.
La sistematización del material recopilado se efectúa de una forma artística, tales como: libros, diarios, murales pintados, mosaicos, teatro, danza, fotografía, documental, sitios Web, entre otras.
Encuentros de intercambio de experiencias entre personas de distintas localidades:
Como una forma de evaluar los procesos de desarrollo de los talleres además de los aprendizajes, se desarrollan encuentros entre personas de distintas localidades, donde pueden compartir las distintas vivencias que tuvieron durante el desarrollo del trabajo, el por qué y el para qué recuperar la historia son claves en esta etapa, ya que permite que las personas puedan reflexionar acerca de su trabajo y la importancia que este puede tener tanto para ellos como para otras personas diferentes.
Además estos encuentro permiten que las personas tengan una mirada más tolerante frente al otro que es diferente y que a la vez posee una historia que lo hace ser diferente y por lo tanto único.
3. Trabajo voluntario
El trabajo se desarrolla en forma voluntaria, sin fines de lucro, lo cual permite entregar un trabajo comprometido y de calidad ya que la intencionalidad no se fundamenta en un interés económico. Además permite acceder a comunidades que se encuentran “alejadas” y “olvidadas” por la sociedad moderna, las cuales muchas veces por las distancias geográficas y el desarrollo económico no tienen acceso a participar de actividades educativas y culturales como ocurre en las grandes ciudades donde el “consumo cultural” por parte de las personas es más fuerte y desarrollado.
4. Artesanía
La artesanía permite que las técnicas que se pierden con la industrialización, la cual es basada en una producción en serie, puedan permanecer. Cada producto artesanal es único y ahí radica la importancia de que cada persona participe en su elaboración ya que da un sentido más profundo a lo que estás realizando. También al aprender y al utilizar esas técnicas artesanales permiten el desarrollo local de las comunidades, como por ejemplo, el que las personas desarrollen sus propios libros empastados sin la necesidad de tener que comprarlos.
Los productos son elaborados desde una forma artesanal, consistiendo esto en que las propias personas son quienes elaboran el producto, la sistematización ya sea un documental, libro, fotografías, mosaico, entre otras.
La forma en que trabajamos es mediante la colaboración por medio de redes sociales, el trabajo voluntario y la reutilización de materiales de desecho o donados que se encuentran en desuso, reacondicionándolos para el proyecto.
Además se autogestiona a través de la venta de artículos artesanales y de la postulación de proyectos a fondos concursables educativos y culturales.
Pachacutej, dios de todas las cosas y Hacedor Supremo, dispuso en cierta ocasión que el Sol y la Luna, siempre tan distantes el uno del otro, tuvieran contacto, siquiera por unos momentos, y se conocieran para entablar amistad. Y tal como lo dispuso sucedió. El Sol y la Luna se acercaron, y los hombres, entonces, ajenos a los designios del Supremo Hacedor, comprobaron únicamente que una enorme mancha oscura aparecía sobre la superficie del astro rey. Esta sombra, que aterrorizó a todos los humanos, persistió mientras la Luna y el Sol estuvieron juntos para conocerse y amarse. Antes de separarse, nacieron de sus amores dos hijos: un varón, fuerte y dorado de piel, y una delicada y pálida doncella de misteriosa bellaza. Ambos predestinados a cumplir en el mundo una difícil misión, se establecieron en el lago Sagrado, de donde recibieron del Sol las órdenes de dominar el mundo y convertir a los hombres en siervos del rey de los astros.
Los dos hermanos, obedientes a la consigna recibida, marcharon por el mundo y se encontraron con la presencia de unos hombres cubiertos con pieles de animales salvajes, hambrientos y luchadores, como las mismas fieras. Comprendieron entonces que su misión consistiría en redimirlos de aquella esclavitud de la naturaleza indomable, y decidieron enseñarles el contenido de una nueva vida.
El hijo del Sol subió a lo alto de la colina Huanacauti, y desde la misma cima habló a todos los hombres que le escuchaban en las laderas. Les hizo saber que él era hijo del gran astro que daba la vida al mundo y que venía enviado por su padre para enseñarles a trabajar y a formar una sociedad en la que llegarían a gozar de una vida mil veces mejor.
Mientras esto hablaba a los hombres el hijo del Sol, su hermana se dirigía a las mujeres en el mismo sentido, dándose a conocer como enviada e hija de la Luna. Las reunió en el llano y les prometió enseñarles a vivir una existencia mejor por medio del amor, la bondad y la prudencia.
Los hombres y las mujeres, desde aquel día, empezaron a cambiar su vida y agradecieron el favor que los hijos del Sol les habían hecho redimiéndolos. A él le llamaron "Inca"; es decir, emperador, príncipe, suprema jerarquía. Y a ella, Mamauchic, o lo que es igual, "madre nuestra". Pero conforme pasaban los días y crecía el agradecimiento de los hombres hacia el enviado del Sol, se sentían más inclinados a adorarle y a demostrarle el amor que le profesaban con un sin fin de adjetivos que fueron poco a poco añadiendo a su nombre. Le llamaron Manco-Capaj, que quiere decir "rico en justicia y en bondad", y también Zapallan-Inca, que significa "señor de los señores".
Desde el río Pancarpata al Apurimac, los hombres iban construyendo el Imperio Inca bajo las indicaciones de Manco-Capaj. Las cabañas de barro y paja poblaron poco a poco todo el Tahuantin, que desde entonces empezó a llamarse Hanan y Hurin Cuzco. Los campos eran trabajados de tal forma, que todos podían comer hasta saciarse. Eran los hombres los encargados de la labranza y los que proporcionaban, por lo tanto, la comida, mientras las mujeres, que habían aprendido a hilar, tejían los vestidos.
En poco tiempo, la vida de los Incas quedó perfectamente organizada, convirtiéndose socialmente en un pueblo admirable: tenían sus hogares seguros, comían en abundancia y se abrigaban del frío en invierno, sin necesidad de luchar con las fieras.
El Sol, entonces, comprendió que su hijo había cumplido ya su misión en el mundo, y quiso arrebatarlo de allí. Manco-Capaj, como un ser humano cualquiera, cayó enfermo y entró en agonía rápidamente. Previendo su muerte, todos los habitantes del Cuzco, entristecidos, fueron desfilando ante su lecho para despedirse de él. Los sacerdotes y los soldados no podían contener el llanto. Y Manco-Capaj, viendo la tristeza de todos, trataba de consolarles y hasta su último momento estuvo aconsejando que se mantuvieran, como hasta aquel momento, fieles cumplidores de sus deberes; que, para mantener entre todos, la paz y la armonía, se comportaran bien entre sí y trabajasen. Que no robaran nunca y que no mintieran, porque cualquier cosa mala que hicieran tendría para ellos consecuencias fatídicas.
Así murió Manco-Capaj, a quien su padre, el Sol, reclamaba para sí. Pero aseguran los habitantes de Cuzco que nunca desde entonces se olvidaron de él y que cumplieron fielmente sus consejos.